Respira,
cuando lloran las nubes,
y callan los niños.
Cuando truenan los cielos,
y quedan desiertos,
silencios.
Respira,
suave y lento,
como un océano,
sólo en calma desde dentro.
Respira,
si escuchas respirar,
si ves como respiran.
Dale movimiento,
al aire.
Y cuando no puedas respirar,
¡Respira!
Fuertemente como el fuego
de un volcán.
Respira en la nieve,
que humedece, que congela,
tu sien.
Respira,
y no agotes ni el tiempo,
ni el vaivén de tus pulmones.
Respira, no dejes de respirar,
ni por los ojos, ni por las manos,
ni tan solo por tus pies,
porque si respiras y sólo;
respirando, hay vida,
dentro de tu piel.