jueves, 16 de febrero de 2012

Variado

Por las Calles de Cádiz
Arquitecto de Sueños


Quiero inventarte de nuevo

-No.
-No mientes, no me has olvidado, has olvidado el modo en que ayer me recordabas.
-No.
-No puedes aceptarlo.
-No.
-Empiezas a asumirlo, ya me has olvidado.
-Te quiero.
-Lo sé.


Quiero inventarte de nuevo,
pero una tormenta en el norte,
más norte de mi cuerpo,
obstruye la entrada de tu arte.
Quiero inventarte de nuevo,
y se colapsan las palabras,
cada vez que te busco, 
en un norte más sur,
más irracional,
que el extremo oeste de mi cuerpo.


Te escapas por los ojos,
por el aire, por las manos,
y yo; quiero inventarte de nuevo.


Quiero que fluya el ritmo,
el paladar y el sentido;
de tu nombre,
y te hagas grande,
aceleres gravemente,
y no frenes,
yo; quiero inventarte de nuevo.


Quiero escribir tu dictado,
pero te escapas,
por los ojos, 
por el aire,
por las manos.

Yo sé por quién

Son duros los días sin tí,
es como si, a veces, no quisieras existir.
Y soy yo, quien me tengo que quedar,
con un nudo en la garganta,
atravesado,
punzante, de sonido malparado.
A veces, no sé si soy yo el infante,
o tú, que te escondes tras las sábanas,
junto a la almohada,
como si te fuera a llevar a un mundo irreal,
sin dolor, sin cualquier tipo de alteración;
hiriente.
Debiendo ser yo más frágil,
me siento una tempestad...
No sabes cuanto duele,
cuanto araña las entrañas,
no poderte confesar tu cobardía,
tu egoísmo inocente,
tu incomprensión.
Pero no importa,
seguiré siendo pequeña,
pero fuerte como esas rocas, 
que golpea la marea,
como ese clavo que vencer puede,
a la madera.