jueves, 1 de diciembre de 2011

Alegría



Me invade el pecho,
la mente y la consciencia,
me invaden los nervios,
y la presión de la sangre,
me invade de tal modo,
que parezco salir de un cuerpo,
latiendo a mil decibelios.
Entre voltajes de risa,
de música e inpaciencia,
me invade la alegría,
de forma sobrehumana;
en días que son claros,
como la primera luz del alba,
me invade, me invade,
y me dejo invadir,
en suspiros entrecortados,
por un nuevo resurgir.
Una danza, o un baile,
¡giros en espiral!...
Creando energía,
que rumbo al cielo va.


Me invade, me invade,
y me dejo invadir.

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