Algo tan abstracto, tan absurdo,
subjetivo, y aun así, lo amamos.
Mientras buscamos llegar a algo nítido para tantos,
se nos tachan, se nos desvoronan...¡Las ideas!
Y nos intentan reciclar, fotocopiar,
en vez de sacar de nuestra materia,
algo fuera de lo particular.
Y seguimos sin que nadie nos enseñe,
aprendiendo de lo que no nos enseñaron,
por amor a los médicos sin doctorado,
a los abogados sin leyes,
a los bomberos sin agua;
que apagan el fuego que hay debajo de la piel
(un fuego más fuego que el propio fuego),
sanando las heridas, sin imponer nada más que arte.
Por amor al amor, y a extraños nacimientos
que hicieron que tus ojos brillaran de distinto modo.
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